sábado, 7 de abril de 2012

La Semana Mayor en España

Estamos a pocas horas de celebrar el Domingo de Pascua así es que antes de que se me acabe esta santa semana me apresuro a dejar mis impresiones sobre una de las mayores celebraciones que se realizan en el mundo católico.


En España, estado aconfesional según la Constitución, a pesar de que cada día es más evidente la desafección por la práctica religiosa, se sigue celebrando la Semana Mayor, aunque más que como un acto de fe como una manifestación de carácter folclórico. Una de las cosas que me sorprendió al llegar a este país era el número de personas que se declaraban agnósticas y cuando presencié la primera Semana Santa en Zamora, con su multitud de cofrades pregunté: "¿Pero y esto qué es? ¿Por qué son tan contradictorios los españoles? ¿Todos son creyentes acaso?". Me respondieron que no, pero se participa por una razón muy sencilla: hay que mantener la tradición y si la celebración actúa como reclamo turístico, ¿por qué ha de desaparecer?. Sin comentarios.

Lo cierto es que la religión sigue muy presente en la vida cotidiana de la Madre Patria. Sin ir más lejos, aquí más que los cumpleaños se celebra el “santo” (el santo que se festeja el día del nacimiento de cada quien) y la mayoría de los días festivos del calendario tienen una relación directa con algún evento católico.

A pesar de todo, la Semana Santa española se celebra con gran emoción. De día y de noche, al paso de las procesiones, las calles se convierten en espacios donde se mezclan el olor del incienso con la música de los tambores y trompetas; el colorido de las velas y las flores con el arte de las esculturas religiosas, creando así estampas conmovedoras.

El "tejemaneje" es más o menos así: Las procesiones las organizan las cofradías. En cada procesión pueden figurar una o varias hermandades, cada una con su respectivo paso, que suelen ser imágenes alusivas a la Pasión de Cristo o imágenes de la Virgen. También figuran los penitentes o nazarenos (esos que también se aprecian en las semanas santas de Popayán, Tenerife (Magdalena) o Mompox) con sus correspondientes insignias y suelen llevar gorros cónicos, muy característicos de España (¿se lo copiaría de aquí el Ku Klux Klan?), y según el lugar se llaman capuces, capirotes, capillos, capiruchos. De estos gorros parte el antifaz, una tela que oculta el rostro, garantizando el anonimato. Cada hermandad tiene un color de túnica y un titular que le diferencia de las demás. Es un orgullo poder cargar con ellas y salir en la procesión. Yo tuve el honor de participar en una, el jueves santo de 2008 en Zamora, en la de la Virgen de la Soledad (a la que todos los zamoranos llaman “Nuestra Madre)”, pero no viene al caso explicar cómo fue. Sólo diré que tal vez se trató de una gracia que me concedió la Virgen, por haber recuperado la devoción hacia ella.


La Semana Santa se celebra en todas las ciudades y puntos de España. Sin embargo, hay varias fiestas que, por su especial atractivo y singularidad son muy conocidas y han sido declaradas de interés turístico. Hay un total de 16 celebraciones de Semana Santa consideradas de Interés Turístico Internacional. De ellas, seis se celebran en Castilla y León, 3 en Andalucía, 3 en la Región de Murcia, 2 en Castilla-La Mancha, 2 en la Comunidad Valenciana y 1 en Extremadura.

La Semana Santa zamorana, la que he vivido más intensamente, es de las más impresionantes de todo el país. Sus procesiones, elegantes, austeras, silenciosas, envuelven de fervor religioso a quienes hemos tenido la oportunidad de estar presentes. El canto gregoriano "Miserere mei Deus, secundum magnam, misericordiam tuam...". le pone la piel de piel de gallina al más incrédulo, y es entonado en la Plaza de Viriato por un centenar de integrantes del coro de la hermandad de Jesús Yacente. Al paso de la procesión, las luces de las calles se apagan y la única iluminación procede de las teas de vela roja que portan los penitentes, que en su mayoría caminan en sandalias o descalzos. Por su parte, la de Jesús Nazareno, que sale el Viernes Santo a las 5 de la mañana y se extiende hasta el mediodía, cuenta con 5.000 cofrades, y en uno de sus descansos se sirven sopas de ajo como desayuno. Este año no pudo salir por culpa de la lluvia y así muchas otras procesiones en toda España.

La Semana Mayor de Sevilla, capital de Andalucía y al sur de España, es quizás de las más conocidas y espectaculares. En sus procesiones se cantan saetas (melodía de ejecución libre, llena de lirismo y de influencia árabe) en el descanso de cada uno de sus pasos. Por tradición los niños forman bolas con la cera de los cirios que portan los nazarenos.

Por su parte, la Semana Santa de Málaga, también al sur, posee además del privilegio de liberar a un preso (uno de los momentos más emotivos es cuando la figura de Jesús da su bendición al recluso) cuenta con el lujo de tener al actor Antonio Banderas como hermano de diversas cofradías malagueñas.

Ahora nos vamos al sureste del mapa, a la provincia de Albacete en Castilla-La Mancha, donde sobresale la Semana Santa de Hellín por su tamborada. El sonido de más de -léase bien- 20.000 tambores irrumpe en el pueblo, provocando un estruendo que se prolongará a lo largo de varios días, contrastando con el silencio y el recogimiento del Viernes Santo. En este desfile aparece la imagen tallada del Cristo Yacente. Una última tamborada, desde la noche del sábado hasta el domingo por la tarde, pone fin a la Semana Santa, tras una multitudinaria suelta de palomas.!Qué espectáculo!.


La Semana Santa de Salamanca, la ciudad donde ahora resido, es vistosa con los monumentos de la ciudad -las catedrales nueva y vieja- como telón de fondo. Destacan los Oficios en la Universidad y la procesión del Viernes Santo del Cristo de las Batallas. Pero Salamanca tiene como colofón de la cuaresma algo que las demás celebraciones no tienen, el "Lunes de Aguas", cuyas raíces provienen del Siglo XVI. A pesar de que comenzó por los principios morales y religiosos del Rey Felipe II, a día de hoy es una fiesta profana, que une a los salmantinos en gran celebración el lunes siguiente al Lunes de Pascua. Es tan simpática o curiosa o escandalosa, depende de cómo se mire, la historia que merece -ella sola- una entrada. Sólo anticipo que Salamanca al albergar la primera de las universidades “destos reynos”, la más rancia y antigua, era al mismo tiempo el mayor burdel de Europa, la Sodoma y Gomorra Occidental. Una de las tres lumbreras del mundo, y uno de los tres putiferios del orbe conocido… lo demás queda para el post. Suena emocionante, ¿cierto?

sábado, 17 de marzo de 2012

Los menús de cuaresma de aquí y de allá

“Hoy es viernes de icotea, salpicón de bagre o toyo, arroz con frijol, ensalada roja, dulce de leche con coco y bastante RON”.




Esta especie de decreto gastronómico lo publicó en Facebook un excompañero de trabajo de Petco, el anterior viernes de cuaresma. La amonestación por lo del ron no se la dí ese día, pero ahora le recuerdo a mi apreciado Nando Solana, que cuaresma es vigilia y abstinencia; ayuno y recogimiento; penitencia y mortificación; reflexión y tener en cuenta los cuarenta días de ayuno de Cristo en el desierto, por lo tanto, el licor está fuera de lugar… o fuera de contexto.

Pero se me va la olla si me pongo a explicar por qué en la Costa se da esa combinación de abstinencia (del consumo de carne) y flexibilidad a la hora de ingerir alcohol. Baste decir que la cultura costeña se asienta sobre criterios de rechazo a todo lo que es disciplina, a la vida estilo militar o monástica.

A lo que íbamos. Yo, mientras estuve en Colombia, jamás probé la icotea, por cierto remilgo que le tenía mi madre al consumo de quelónidos, y ya de mayor la conciencia ecológica me impedía hacerlo, toda vez que la pobre está en peligro de extinción. El salpicón de bagre no es que me desvele mucho, pero sí el arroz con fríjol "cabecita negra" -y si es con coco, ni se diga-; o un bocachico frito, acompañado con patacones y la ensalada roja, como sugiere Nando, aunque para mí es mejor la de lechuga con aguacate, aliñada con bastante limón.

Cuando me vine para España, todos estos manjares los he podido consumir perfectamente sin mayor problema, a excepción de los pescados propios de nuestra región; de bocachico no sé hace como 3 años. También extraño mucho por estas fechas el mote de queso, el arroz de camarón, como ese que vendía Socorro allá en Bazurto, y de postre enyucados (en los que soy una verdadera experta), o cualquiera de los dulces que se hacen por estas fechas: el de guandú, el de ñame, el de batata, el de piña con coco, el de icaco, o el que es el summa cum laude de estos dulces, el de mongo-mongo, preparado con mango "jecho" (no muy maduro), plátano maduro, piña, mamey, batata, coco rallado, panela y especies como clavo, canela y pimienta de olor.

Pero haciendo honor a la verdad, por acá la cocina de cuaresma no está nada mal y ante la escasez o total ausencia de muchos ingredientes, ha tocado ajustarse a los modos de vivir cada celebración. El viernes pasado, por ejemplo, preparé un potaje de vigilia, "plato fatal, que olemos en todas las casas católicas los días de vigilia y que presentimos con amargura quince días antes del marcado para la abstinencia". Esto es una exageración de don Manuel Puga y Parga, quien fuera alcalde de A Coruña, más conocido en los círculos gastronómicos por el seudónimo de "Picadillo". Este guiso de garbanzos, hecho con bacalao o con espinacas, bien merece la pena, claro que nunca como un sancochito de sábalo con leche de coco.

Este viernes, o sea ayer, el menú fue a lo pobre: de “primero” una sopa de ajo a la zamorana, con bastante pimentón (a lo que en Colombia le llamamos páprika) y de “segundo” arroz de ayuno. Para la otra semana me apetecería un arroz de Bogavante, pero como no sé hacerlo, mejor no me arriesgo y sale por un ojo, además. Improvisaré tal vez una fideuá, la bouillabaisse española, es decir un guiso de pescadores, o unos buñuelos de bacalao (o bacalao con nata y patatas, todo gratinado, pero ya esto es de Portugal) con alguna arrocito tres delicias. Como buena costeña, el arroz no lo puedo dejar, es un ingrediente fundamentalísimo en nuestra mesas, como lo es el pan por estos lares. De postre, torrijas, hechas con el pan que sobró el día anterior, o tal vez me arriesgue con "Ánimas del purgatorio", unas natillas hechas con remolacha, que nunca me he aventurado a hacer, pero quien quita que el próximo viernes me anime.

No obstante hay una cosa que tiene mucho encanto que por allá no seguimos y acá en España sólo se ve en las pastelerías: la tradición de los huevos de Pascua. Esta es una costumbre muy arraigada en Estados Unidos, el centro de Europa e Inglaterra y viene de hace poco más de 8 siglos. Debido a que los cristianos católicos que seguían la abstinencia cuaresmal no podían comer huevos, por considerarlos equivalentes a la carne, los cocían y los pintaban para diferenciarlos de los frescos y poder así consumirlos. Los huevos están pintados de diferentes colores y se regalan en pequeñas cestas. El comercio y la modernidad por su parte se han encargado de incorporar los huevos de chocolate y los huevos de plástico para rellenarlos de caramelos, y que según la leyenda son escondidos por el Conejo de Pascua para que los niños los busquen, y por consiguiente,los encuentren y se los coman. En Argentina y Uruguay, se conserva la tradición de regalar huevos de Pascua decorados artesanalmente con glasé multicolor o bien en chocolate. Y ¿qué pinta el conejo en todo esto? Pues que es el personaje que los trae, así como el niño Dios o los reyes magos traen regalos por navidades. Los padres esconden los huevos en el jardín y a primera hora de la mañana del domingo de pascua invitan a sus hijos pequeños para que salgan a encontrarlos.


Me pregunto cuál será el menú del sábado de gloria para Nando Solana ¿acaso sancocho de gallina criolla, pasteles o pato guisado en zumo de coco?. Cuenta Nando, cuenta.

domingo, 4 de marzo de 2012

Los nativos digitales



El tema de hoy se aleja se aleja de los festejos y del costumbrismo al cual me he venido refiriendo en los últimos posts. Lo escribo a partir de un incidente sucedido, hará ya 3 meses, en la Facultad de Comunicación Social de una prestigiosa universidad de la capital de mi país, donde un profesor renunció a su cátedra desolado al percatarse de que la mayoría de sus alumnos eran incapaces de hacer un resumen a partir de un texto de mayor extensión, atendiendo los “más básicos mandatos del lenguaje escrito –ortografía, sintaxis- y se cuidaran las mínimas normas de cortesía de quien escribe con su lector: claridad, economía, pertinencia”.

El profesor había asignado la tarea de sintetizar un libro a 30 alumnos de semestres avanzados. "Era solo componer un resumen de un párrafo (100 palabras) sin errores vistosos", explicaba, en un plazo de cuatro meses. El resultado fue un desastre. Ninguno pudo presentar un texto aceptable, compacto y claro, sin faltas de ortografía ni de gramática. "Tres se acercaron y dos más hicieron su mejor esfuerzo", agregaba. Pero fracasaron.

Los estudiantes de esta universidad, pertenecientes a clases medias o altas, provienen de colegios particulares, bilingües en su mayoría. Pero el problema no era sólo que fuesen incapaces de redactar un párrafo en condiciones, sino que en general “parecen apáticos, desconocen la ironía y muestran escasa curiosidad”, según el mismo profesor.

Si los alumnos de últimos semestres de Comunicación no logran comunicarse, ¿qué cabe esperar de los demás?, se preguntaba Daniel Samper Pizano, al comentar el caso en su columna del diario El Tiempo, tres días después de haber sido publicada la renuncia del profesor en su blog, que registró una cifra récord de 301 comentarios, la mayoría apoyando su decisión.

Pero esto ya no es noticia. Ya está todo dicho, sin embargo, el trasfondo de la situación, la ausencia de curiosidad y de crítica, la superficialidad, la carencia de espíritu investigativo, la elaboración de razones y argumentos de las que carecen muchos jóvenes, sigue en el tapete.

“No entiendo sus nuevos intereses. Quizá la lectura sea ahora salir al mar de Internet a pescar fragmentos, citas y vínculos. Y en consecuencia, la escritura esté mudando a esas frases sueltas, grises, sin vida, siempre con errores. Por eso los nuevos párrafos que se están escribiendo parecen zombies… Estoy por pensar que la curiosidad se esfumó de estos alumnos míos desde el momento en que todo lo comenzó a contestar ya, ahora mismo, el doctor Google.


La culpa, según parece, la tiene tanta exposición a las nuevas tecnologías. Pero yo quiero romper una lanza en favor de estos muchachos pertenecientes a la generación Y y Z: ¿Qué se puede esperar de unos chicos, hijos de padres que pasan todo el día trabajando y que cuando llegan a casa no les quedan energías para jugar o conversar con ellos, y donde su crianza ha corrido por cuenta de una abuela cansada o de una empleada doméstica que va a los suyo, y que por razones de seguridad se decidió tener a estos niños seguros en casa antes que expuestos a los peligros de la calle?.

Gran parte de esta generación son pues jóvenes aplicados a las nuevas tecnologías, consumistas y algunas veces pesimistas, que han tenido acceso desde muy pequeños a un aparato de DVD, internet, SMS, y el famoso YouTube, por lo cual se les denomina a los integrantes de esta generación los nativos digitales. Debido a que es una generación que surgió recientemente y es todavía muy joven, se considera que la misma se encuentra en formación, según Wikipedia.

Así es que hay que mirar el problema desde una óptica más comprensiva. Estos jovencitos han tenido la suerte (¿?) de contar con Google, un invento tan trascendental como el de los tipos móviles de Gutenberg hace 500 años. ¿Qué resulta de todo esto? Superficie en vez de profundidad, viajes en vez de inmersiones, juego en vez de sufrimiento. El silencio, la introspección no tienen cabida y hay que tener agallas para sustraerse a todo este bombardeo.

Conste de que no estoy defendiendo esta línea de la menor resistencia, pero también hay que ser conscientes de que el ingenio -pienso yo- sólo emerge cuando se está expuesto a los avatares de la vida, a la escasez antes que a la abundancia.

Pero también surge la cuestión de cómo alguien a quien no le gustan los libros estudia para ser editor? ¿De dónde deriva esta falta de coherencia?. ¿Qué motivación puede haber para meterse a estudiar Comunicación Social a sabiendas de que es una carrera que exige espíritu investigativo, buena redacción, capacidad de síntesis y otra serie de requisitos? O será que en esta sociedad que rinde culto a la imagen sólo ambicionan presentar noticieros y magazines o hacer producción de comerciales, para lo cual también se requieren unas competencias? El tema es complejo y da para mucho análisis.

De todas formas estos jóvenes si no se pellizcan no lo tendrán fácil, a pesar de que sus padres se preocupen por dejarles la vida resuelta. Estamos en una sociedad cada vez más competida, donde los mejor preparados serán los que acceden a los mejores empleos, sin meterme a hablar de las cualidades que se exigen para poner en práctica el empoderamiento. Habrá que hacer algo para que estas nuevas generaciones despierten del marasmo en el que están sumergidos y darles una alternativa distinta a la que propone el eslogan “Estás conectado o no existes”.

sábado, 18 de febrero de 2012

Y empezó el rumbón!


Me imagino a Barranquilla hecha un hervidero de gente en estas horas previas del inicio de la gran fiesta. La vía 40, de corredor industrial aburrido, pasará a convertirse en escenario multicolor y bullanguero por obra y gracia de la Batalla de Flores, el acto central más importante de los festejos: un desfile descomunal de carrozas, comparsas, grupos de baile, y uno que otro personaje de talla nacional o internacional. Dicen que Carlos Puyol, jugador del Barça, se hará presente en el desfile, supongo que con el uniforme de su equipo y un sombrero “vueltiao”. Seguramente se verá a la hija dilecta de Curramba, Shakira, acompañada de su Piqué… No se alarmen, no se entusiasmen; son sus caracterizaciones las que harán acto de presencia en este apoteósico acto para deleite de los miles de espectadores que se ubicarán a lado y lado de la vía, ya sea aguantando el inclemente sol o guarecidos en las casetas que se levantan para la ocasión.

Esto hoy, primer día; el domingo, La Gran Parada, donde sólo se presentan grupos folclóricos tradicionales, cumbiambas y comparsas, mas no carrozas. El lunes el Festival de Orquestas, rindiendo tributo a otro gran ausente, Joe Arroyo, y en el que participarán Richie Ray & Bobby Cruz, La Dimensión Latina, Carlos Vives, Los Hermanos Zuleta y otros más. El martes, el entierro de Joselito.

He sintetizado en dos párrafos los actos principales del carnaval de Barranquilla, pero no se piense que son un festejo más. De eso nada: es la fiesta popular más representativa del caribe colombiano, declarada hace 9 años por la Unesco como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, una representación de la mezcla de las culturas que se desarrollaron en el Caribe después de la conquista de los españoles. De ahí las tradicionales danzas, cumbiambas, letanías, comedias, comparsas y disfraces. “Quien lo vive es quien lo goza”, reza el eslogan de esta fiesta que reivindica la libertad, porque sólo quien lo vive y se lo goza sabe cuál es el verdadero significado del Carnaval de Barranquilla, memorias que quedarán para siempre en las mentes de los que tuvimos oportunidad de vivirlo.

Y ahora la parte didáctica de todo este “relajo”, para no perder la costumbre. El carnaval es una celebración que se realiza durante febrero o marzo, en distintos lugares alrededor del mundo. Su origen es un poco complicado de determinar. Hasta el momento existen distintas versiones. Algunos dicen que se remonta a los griegos, comparando este festejo con la celebración en honor a Dioniso (cabe recordar que en el carnaval, existe la figura de origen griego, Momo, rey de la burla). Otros aseguran que surge de la cultura romana, encontrando similitudes entre el carnaval y las fiestas de Saturnalia (en honor a Saturno), Bacanalia (en honor a Baco) y Lupercales (en honor al dios Pan).

En cuanto la etimología de carnaval, también hay muchas versiones, algunas basadas en la raíz latina de la palabra carvanal (al traducir Carnevale encontramos que está compuesta de carne - carne y levare - quitar), haciendo relación con una festividad cristiana, ya que el carnaval se realiza justo antes del inicio de la cuaresma, lo que supone el disfrute de la “carne” para dar paso, en teoría, a 40 días de abstinencia y ayunos. Para otros, deriva de Carrum navale que se refiere a un festejo de burla o locura.

En fin, aunque no hay una respuesta puntual sobre el origen del carnaval, lo cierto es que para todos es una oportunidad para olvidar un poco las preocupaciones y dejarse llevar hacia un mundo lleno de colores, bailes y alegría, para esconder tras una máscara o careta las preocupaciones cotidianas, y transformarse en arlequín, demonio, personaje o animal fantástico, de esos que sólo existen en nuestra imaginación.


Gran diferencia existe entre la celebración del carnaval en el hemisferio norte y el sur, ya que el carnaval en Latinoamérica, por ejemplo, coincide con los meses de verano, las vacaciones y un momento de relativa calma en la vida cotidiana en estas regiones. De hecho, el fin del carnaval en muchos países marca el verdadero comienzo del año. Diferente es lo que sucede en el hemisferio norte, donde el carnaval cae en plena época de trabajo en que el ritmo de vida cotidiano es más vertiginoso. Son entonces considerados como “Fiestas de Invierno“.

Algunos carnavales del mundo son famosos, emblemáticos y legendarios como el Carnaval de Brasil, el más grande; el Carnaval de Montevideo, el más largo que se celebra durante 45 días, o el Carnaval de Venecia, con todo el misterio y la belleza que rodea al uso de las famosas máscaras. En cuanto a España, sin duda los más conocidos son los Carnavales de Cádiz y los de las Islas Canarias, de los cuales me hubiera gustado hablar un poco pero luego se me hace esta entrada muy larga. Será el año que viene... si Dios quiere.

Buen carnaval para los amigos de Curramba y hasta la próxima.

martes, 7 de febrero de 2012

Ya viene La Guacherna!


El viernes 10 de febrero se celebra en Barranquilla, conocida también como Curramba La Bella, el tradicional desfile de La Guacherna, el evento nocturno más importante de los precarnavales y la primera gran prueba de fuego, antes de la Batalla de Flores y la Gran Parada, para cumbiamberos, garabatos, marimondas, son de negros, mapalé, congos, mejor dicho todos los grupos folclóricos, cumbiambas, tamboras y disfraces que participarán de lleno en los carnavales.

Este año participarán 393 grupos folclóricos que iniciarán un recorrido de 4 kilómetros por toda la carrera 44, desde la Calle 72 hasta el Barrio Abajo, para deleitar a casi 400.000 asistentes durante las 8 horas aproximadas que dura el desfile.

Esta será la primera guacherna sin Esthercita Forero, fallecida en junio de 2011 y a quien se le conoció como La Novia de Baranquilla. Ella fue la principal impulsora de este festejo y en homenaje, la guacherna llevará su nombre en lo sucesivo. Fue Esthercita, junto con Alicia de Andreis, quienes hicieron que la junta organizadora lo incorporara en 1974 a la programación oficial. Esta adición logra que el festejo adquiera un sentido más espectacular y se convierta en la celebración que anuncia que falta una semana para el comienzo de las carnestolendas.

Faroles de luceros girando entre la noche
la brisa es un derroche de sones cumbiamberos
locura de colores las calles de Curramba
tambores de parranda ahí viene la guacherna.
Ahí viene la guacherna tremenda pa’ gozar
Ahí viene la guacherna me envuelve en su compás
la reina de los barrios, la reina del carnaval
con danzas y mochilas y "abarca e trej puntá"


(Primera estrofa de la canción "La Guacherna", de autoría de E. Forero)

El carnaval de Barranquilla es único en el mundo por su diversidad cultural y por ser una fiesta donde todos son protagonistas, o al menos eso es lo que se pretende. En este certamen, donde participan más de un millón y medio de personas, entre visitantes y locales, el bailarín es espectador y el espectador es bailarín.

Por su variedad y riqueza cultural, el Carnaval de Barranquilla ha obtenido dos importantes reconocimientos: «Patrimonio Cultural de la Nación», en declaración otorgada por el Congreso Nacional de Colombia el 26 de noviembre de 2001, y «Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad», concedida por la Unesco en París el 7 de noviembre de 2003.

En la próxima entrada ahondaré más sobre estas fiestas, sus origenes, y la manera como se festeja a este lado del charco. Un saludo para todos,

jueves, 2 de febrero de 2012

¡Quiero una hamaca!

Para una costeña pueblerina como yo hacer una siesta en hamaca es de las cosas que más se echa en falta. Hará 6 años que pasé unos días en Córdoba (Bolívar), mi tierra natal, visitando a mi hermana mayor. Ella se hizo a la casa de mis padres y dentro de las mejoras que adelantó en lo que era el amplísimo patio levantó un bohío donde tiene colgada un par de ellas. Allí en ese sitio se reciben las visitas de la familia y de los amigos que se acercan a saludar a lo largo del día (menos a la hora de la siesta, je,je que allá también es sagrada) y al vaivén de esta especie de sofá-cama-cuna-columpio, se ponen al día de los últimos acontecimientos.


Si hay un elemento que distingue a los pueblos de la Costa Caribe esa es la hamaca, junto con los taburetes y las mecedoras. El ardiente clima hace de estos elementos algo indispensable para el descanso y, para el caso de la hamaca, puede que para otros menesteres, de los que no me ocuparé hoy precisamente, a pesar de las sugerencias suspicaces que me han hecho cuando anticipé que me dedicaría a hablar de ella.

Las hamacas de Córdoba y de la mayoría de los pueblos de la Costa Caribe provienen en su mayoría de San Jacinto, población a unos 100 kilómetros de Cartagena de Indias, donde más de dos mil artesanas, organizadas en cinco cooperativas, asociaciones y comités, las elaboran con hilazas de algodón y teñidas de vistosos colores con tintes naturales extraídas de plantas nativas, aplicando la técnica heredada de los indígenas zenúes. Al viajar por la carretera Troncal de Occidente se puede apreciar una exposición permanente, a lado y lado de la vía, de hamacas, pellones, mochilas y fajones que con su colorido dan para unas imágenes fuera de serie.

Está aceptado de manera general que el origen de la hamaca se sitúa en la cultura maya, hace aproximadamente 1000 años. En lo relativo a la fabricación de una hamaca tradicional, la forma y técnica de tejer no ha cambiado casi nada hasta la actualidad. Las primeras hamacas se tejían de la corteza del árbol de Hamack. Más tarde esta corteza se sustituyó por el sisal como material preferido para la hamaca, debido a que esta planta abundaba más en el entorno natural y sus fibras eran más suaves y elásticas. El algodón se ha empleado sólo desde hace aproximadamente 60 años para la fabricación de hamacas.

Para los indígenas la hamaca constituyó el único mueble de su cabaña. Ya lo decía Arturo Uslar Pietri “La hamaca era el lecho del indio. Del indio pasó al mestizo criollo. Es cama y sillón del hombre del pueblo. Viene de la más remota y profunda América. Forma parte esencial y por ello mismo de una filosofía de vida”.

Cuando Cristóbal Colón desembarcó en América, observó con curiosidad cómo los nativos descansaban plácidamente en las hamacas. Al regresar a España, se llevó algunas que resultaron muy prácticas para los marineros, ya que reducían el espacio destinado para las camas en los buques y mantenían a los tripulantes frescos a la hora del reposo.

La hamaca en la marina europea duró tres siglos. El material utilizado para ello era un tipo de lona relativamente impermeable, por lo que estas "hamacas navales" resultaban poco higiénicas, además de ser más estrechas e incómodas. Sin embargo, esto no impidió a los ingleses utilizar la hamaca en el siglo XIX, incluso en sus prisiones, pues la hamaca aparte de cómoda, tiene la virtud de que ahorra mucho espacio.

La hamaca ha ido conquistado cada vez más salas de estar y jardines en todo el mundo y desde hace mucho es un elemento imprescindible en el equipaje de muchos de sus admiradores. Se calcula que hay más de cien millones de personas que las utilizan como lugar de descanso diario, sustituyendo totalmente a la cama.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La bendita siesta


¿Quién no conoce esa sensación de modorra que entra después del almuerzo? Yo no soy yo si no me tumbo a hacer la siesta. Es de esperarse: si me levanto 2 horas antes de que amanezca, pasadas 9 horas de actividad el cuerpo me pide descanso. Y si se tiene en cuenta que estoy durmiendo tan sólo 6 y media horas de las 8 reglamentarias, es comprensible el mal genio que me ataca si algo perturba mi dulce descanso después de comer, en el que repongo fuerzas para seguir en la lucha. Con esto de tener un hijo adolescente que no quiere irse a la cama a las 10:30 como debe ser, me dan las doce de la noche dando la lata. ¡Vete a dormir J.F! digo una y otra vez. La perorata la inicio desde que son las 10, pero más puede el Tuenti y el Facebook que yo, aunque esto es harina de otro costal.

Mucha gente cuando habla de España y las cosas que ha inventado se refiere a la siesta en son de chanza. Las comidas copiosas que caracterizan a este país a la hora de almorzar (o comer como se suele decir acá) son las responsables. En el resto de Europa Occidental, la abundancia se deja para el inicio de la jornada (y claro, al mediodía qué pesadez iban a tener?) por lo cual, según los costumbristas, la siesta resultaba un hábito propio de pueblos con escasa disposición para el trabajo en un medio que permitía generosamente vivir sin mayores exigencias

Pero ¡cómo cambian los tiempos! la siesta ya no es patrimonio exclusivo de este país. Hoy la costumbre de la siesta está más extendida en otras partes de Europa que en el área mediterránea, donde ha perdido adeptos. Un estudio que publicó la revista científica 'Neurology' en 2002, sostiene que no son los españoles los que más duermen sino …los adustos alemanes!. Los resultados de este trabajo, basado en una amplia encuesta telefónica realizada entre 19.000 ciudadanos en cinco países europeos, sorprendieron a expertos y profanos. El 22% de los alemanes aseguraba echar una cabezadita después de comer al menos tres veces por semana, frente al 16% de los italianos, el 15% de los británicos y muy por delante de los españoles (9%) y portugueses (8%).

En China, Taiwán, Filipinas, India, Oriente Medio, Africa del Norte y, como se sabe, en Latinoamérica donde heredamos la costumbre de nuestros colonizadores, el descanso vespertino es habitual.

Personajes como Albert Einstein y Winston Churchill cantaron sus alabanzas. El líder británico aprendió la costumbre durante una estancia en Cuba y fue un entusiasta cultivador de la misma. Sus colaboradores quedaban rendidos mientras a él se le veía tan espabilado a las dos de la madrugada y con ganas de trabajar más, durante los días de la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, Camilo José Cela, uno de los escritores más importantes de la literatura española del siglo XX, y premio Nobel en 1989, con su sarcasmo habitual, ensalzó la práctica y disfrute de esta costumbre. El novelista decía de la siesta que había que hacerla "con pijama, Padrenuestro y orinal" y llegó a definirla como el "yoga ibérico".

Lo cierto es que está demostrado que los trabajadores rinden más por la tarde si se toman ese sueño de veinte o treinta minutos. Al contrario, un sueño más largo podría dejarnos confusos, aturdidos o con dolor de cabeza. Sin embargo, hay que evitar entrar en fases más profundas de sueño en las que despertarse cuesta más, por lo cual el orinal, sobraría aquí, ja,ja.

Antes de continuar, es bueno saber que “Siesta” viene de la expresión latina hora sexta, incluida dentro de la “Regla de San Benito” donde el principal mandato es el ora et labora, con una especial atención a la regulación del horario. Benito de Nursia tuvo muy en cuenta el aprovechamiento de la luz solar según las distintas estaciones del año, para conseguir un equilibrio entre el trabajo (generalmente trabajo agrario), la meditación, la oración y el sueño. Estas normas serían acogidas por la mayoría de los monasterios fundados durante la Edad Media. Ahí tuvo su origen la palabra “sextear” o “guardar la sexta”, que después se deformó en el popular “sestear” o “guardar la siesta”.

Lo que quiero destacar no obstante es el filón que han encontrado los hoteles en esto de la siesta. En España, Suiza y Francia, existen hoteles para hacer siesta. En Paris hace poco se inauguró Zzz…Zen, el primer bar para hacer la siesta del país galo. Y aunque la idea pueda parecer 100% española, la verdad es que los orígenes de estos insólitos establecimientos para hacer la siesta se encuentran en New York y Tokyo, donde éste ya es un servicio de uso común entre la población.

NO sé si en Cartagena existan hoteles u hostales para hacer siesta. Pero ahí tienen una sugerencia, que vendría de perlas para ese clima tan caluroso que tenemos en la Costa. ¿Y qué tal una siesta en hamaca?.